viernes, 11 de febrero de 2011

¿Deseas que te amen?

¿Deseas que te amen? no pierdas, pues, el rumbo de tu corazón...se despertó inquieta, con aquellos versos de Allan Poe resonando en su cabeza...
No estaba segura de qué le había hecho saltar en mitad de la noche, ni entendía por qué esas palabras que tanto le gustaban le provocaban en ese momento tal sensación de ahogo. Tal vez era el temor a que le hiciesen daño, el miedo a no poder controlar los sentimientos que nacían en su interior y que había intentado evitar por todos los medios. Se sentía expuesta...desnuda...y eso le provocaba esa inseguridad que tanto detestaba. En esos momentos deseaba huir, echaba de menos la comodidad de la rutina, de la soledad a la que estaba tab acostumbrada...y eso hacía que su enfado creciera por momentos.
¿Deseas que te amen?...el despertador la devolvió a la realidad...miró a su lado...allí estaba él...sintió en su cabeza la desazón provocada por soñar dentro de un sueño...y en su corazón aún permanecía esa pincelada de un dolor conocido años atrás.
Buenas noches,
Cheshire

4 comentarios:

Carlos dijo...

Ese instante, sueño o momento en donde algo rompe toda barrera de seguridad, como el tacto de una brisa sobre la piel, y esa vulnerabilidad queda bellamente narrada en tu relato.

Un beso

Cheshire dijo...

Muchas gracias, Carlos!! Tus comentarios enriquecen este callejón. Un beso.

Israel Spriu Pineda dijo...

Hermoso relato . . . Ese sentimiento de fragilidad ante lo desconocido . . Bellamente descrito!

Cheshire dijo...

Gracias Israel, has conseguido que pase por aquí después de mucho tiempo.